La
sociedad demanda que las universidades asuman un papel estratégico en el
desarrollo nacional y estatal, de acuerdo a las transformaciones que se están
dando a nivel mundial, determinadas básicamente por un desarrollo científico y tecnológico
sin precedentes; propiciando los cuadros profesionales, los conocimientos, las
tecnologías y los valores que se requieren para satisfacer las expectativas de
progreso y bienestar.
La
universidad no puede olvidar que su objetivo final es el de lograr que cada
hombre llegue a ser lo que quiere ser y desarrollar su propia interioridad es
el de lograr afirmar su conciencia personal, la razón de su ser, que tenga
ideles para un sentido y un propósito a su vida, que cultive la amistad, la
generosidad, la solidaridad del hombre que vive en sociedad, que cultive la
convivencia en un ambiente de tolerancia, de respeto a los demás, en definitiva
la búsqueda de su propia felicidad. También debe tener en cuenta, que este
proceso está asociado con el próposito de facilitar la creatividad, el
desarrollo de la imaginación, el aprender a pensar, la liberación del
pensamiento intuitivo, el estímulo a las capacidades de ingenio en búsqueda de
soluciones a problemas nuevos, ya sea agrícolas o ambientales y en el
desarrollo de la producción agrícola sustentable.
Sin
embargo, la comisión curricular de la ULA participó en la elaboración del
documento nacional titulado orientaciones para la transformación curricular
universitaria del siglo XXI (2010, 25), en el cual se argumenta que
actualmente:
“(…)
El modelo pedagógico del sistema universitario se ha caracterizado por hacer
hincapié en la transmisión de teorías y de conceptos, además de concederle
importancia a la asistencia a clase y al consiguiente valor del profesor como
fuente fundamental de información, el poco relieve que se le da a la
participación del estudiante en la investigación o insignificantes
oportunidades que se le ofrece para participar en proyectos o en prácticas en
empresas, por tanto, estas características responden tanto a las necesidades de
una sociedad como las de un mercado laboral que está desapareciendo. El
contexto al que ha de responder la educación universitaria está cambiando y es
necesario que también se modifique el modelo de formación, si se quiere dar
respuesta a las necesidades de este nuevo contexto”.
El
ingeniero agrónomo o en producción agropecuaria tiene una competencia
profesional muy bien definida: la producción agropecuaria. Sin embargo, la
experiencia a lo largo del tiempo ha indicado que el cuello de botella de la
producción es la comercialización de los productos, por lo que dicha
competencia deberá estar incluida en la formación agronómica; esto conlleva la
habilidad de planeación de todo el proceso producto-comercialización,
considerando por igual la destreza en el manejo de maquinaria y equipo. Por las
características ambientales actuales, el cambio de las demandas de la sociedad
en cuanto a productos inocuos y la formación de profesionales más competitivos,
así como por las políticas gubernamentales de escaso apoyo al campo y el
fomento del desarrollo grupal de los productores, se deben fomentar las
competencias de producción y desarrollo sustentable, de formulación y
evaluación de proyectos agropecuarios, de desarrollo rural y de organización de
productores (Duarte, et al. 2011).
Al
respecto, Vessuri et al.1998, coinciden con otros especialistas en señalar que
una parte importante de la raíz del problema agrícola en los países de América
Latina y el Caribe es la formación de profesionales de las ciencias agrarias,
es decir, la formación ingenieros agronómos, médicos veterinarios, ingenieros
forestales y zootecnistas. En Venezuela, como en otros países del área, son
pocas las escuelas de agronomía que cuentan con una vinculación real con los
productores. En los últimos años se manifiesta un leve descenso en las solicitudes
de estudios de agronomía y es por ello que debe prestarse especial atención a
este aspecto.
Urdaneta
de Galúe (2002), al referirse a esta problemática precisa que se ha continuado
la reducción de la matrícula en la carrera de Ingeniería Agronómica, ó Agrícola
en las escuelas de agronomía en nuestro país. Refiere además que el nuevo
diseño curricular debe incluir el constructivismo en el aula ya que hace falta
un cambio de estrategias de enseñanzas para implementar el Plan de Estudio y
para que el alumno tránsite con éxito en la carrera y pueda desempeñar las
funciones que como profesional requiere de competencias genéricas tales como instrumentales,
interpersonales, sistémicas y competencias profesionales clasificadas como:
técnicas, metodológicas y sociales.
Si
las tendencias continuan en un futuro podría desaparecer la asistencia técnica
hacia los productores, disminuyendo así la producción y/o productividad
agrícola en función de la creciente demanda de la población, aunado a ello se
vería comprometida la seguridad agrolimentaria por cuanto no se optimizarían
los procesos de producción. UNESCO pide replantear la enseñanza
Universidad y educación superior
Me parece muy oportuno su trabajo de investigación profesora Hebandreina y mas en estos tiempos de crisis económica que vive el país en relación a la producción alimentaria. Si se revisan las diferentes carreras que existen en nuestras universidades podemos constatar que la mayoría ofertan áreas que son de servicio y no de producción, lo cual conlleva a que esos nuevos profesionales sean una carga para el estado y en su defecto la economía no avanza. Si las universidades lograran prestarle mas atención a las carreras productivas como en la que usted labora y defiende, en este caso la Ingeniería de la Producción agropecuaria estariamos en pleno desarrollo. Felicidades profa muy buena tema de Investigación.
ResponderBorrarMi estimada Profesora se muy bien que usted es una fiel guerrera defensora de la produccion sea esta a nivel alimenticio, animal o del suelo, y considero que su trabajo de tesis doctoral motivara a muchos a seguir luchando por una mejor calidad de vida. Felicidades y que continuen los exitos...
ResponderBorrarExcelente profesora, un trabajo de investigación que esperemos ayude los estudiantes en la comprensión de los contenidos de dicha unidad curricular. Pero más allá de eso que pueda sensibilizar tanto a ellos como al resto de la comunidad universitaria de la UNESUR en el cuidado y mantenimiento de un recurso natural tan importante como el suelo.
ResponderBorrarSi tenemos estudiantes capaces de entender su profesión y como pueden influenciar en otros a través de aportes significativos que ayuden a esos pequeños y medianos productores en la construcción nuevos conocimientos y aplicarlos a su unidad de producción.
ResponderBorrarBuenas noches.
ResponderBorrarEn todo proceso de enseñanza, se encuentran nudos críticos que no permiten avanzar por lo tanto es necesario la revisión de sus partes, en este caso el pensúm de estudios, pues en la mayoría de los programas hay ambigüedad.
Es recomendable volver a la producción; para hacerlo se debe enseñar y formar, para trabajar en base a proyectos socio productivos donde estudiantes y comunidad en general se conviertan en prosumidoras y prosumidores capaces de satisfacer necesidades alimentarias propias.
Productivo Trabajo.